20100424

¿Qué es la Palabra?



“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Tim 3: 16-17)

Todo creyente debe desear aprender sobre las cosas relacionadas con el Reino de Dios; y, especialmente, debe saber cuál es la buena voluntad de Dios, y de ese modo, en la praxis, poder agradar a Dios.  Cuando el creyente alcanza la madurez espiritual, que le impulsa a buscar, mas y mas, del Señor, entonces entenderá que la única revelación divina para con los hombres, está en la Palabra de Dios.

El autor Matthew Henry comenta que “la edad de los niños es época de aprendizaje; y los que van a aprender de verdad, deben aprender de las Escrituras, las cuales no deben estar a nuestro lado olvidadas, o leídas raramente o nunca. La Biblia es una guía segura a la vida eterna”.  ¡Qué maravillosa es saber que el Señor ha dejado un registro divino para que sea nuestro mapa de vida terrenal, hacia una vida eterna!

La Palabra de Dios tiene autoridad divina, y por ende, es la autoridad máxima.  Los profetas y los apóstoles no hablaban por sí mismos, sino que entregaban lo que recibían de Dios (2 Pedro 1:21). La Palabra de Dios es mayor que la autoridad eclesiástica, es por eso que la Iglesia del Señor, y todos los redimidos, se aferran a ella como el guía por excelencia para todo creyente.  Es por eso que todo creyente debe de estudiar la Palabra de Dios.

No solamente, es inspirada por Dios, sino que es provechoso para todos los propósitos de la vida cristiana. Es útil para todos, porque todos necesitan ser enseñados, corregidos y reprendidos. Hay algo en las Escrituras apto para cada caso. ¡Oh, que podamos amar más nuestras Biblias y mantenernos más cerca de ellas! Entonces hallaremos provecho, y por último, por fe en nuestro Señor Jesucristo obtendremos la felicidad ahí prometida, que es el tema principal de ambos Testamentos.

Así que tornemos nuestra mirada hacia la autoridad máxima, inspirada por Dios – tornemos nuestro tiempo, y todo nuestro ser a la Palabra de Dios.  Les garantizo, por medio de las promesas hechas a cada creyente en las Escrituras, que serán creyentes fortificados con el poder del Espíritu Santo, y serán creyentes de convicciones que están cementada en el poder de Dios, el Evangelio de Jesucristo (Ro 1:16)

irislibertad@yahoo.com

Referencia:
Comentario Bíblico Matthew Henry

20100419